Cómo las superficies de la cama afectan tu sueño

La sensación de tu colchón, almohadas, sábanas y pijamas afecta la calidad de tu sueño.

Por lo tanto, tu colchón debe ser cómodo y de apoyo para que despiertes sintiéndote descansado, no dolorido o rígido.

Contrariamente a la creencia popular, no es necesariamente mejor dormir en un colchón extra firme, los colchones ortopédicos tienen la facultad de guiar a tu cuerpo para que se sienta mejor durante tu descanso.

Sobre cuándo es mejor cambiar un colchón no hay una regla estricta, pero la mayoría tiene una vida útil alrededor de los ocho años.

Algunos expertos dicen que este plazo es más corto si tienes más de 40 años, porque tu cuerpo puede necesitar una base mejor para dormir.

La mejor manera de saber si tu colchón ha visto sus últimos días es evaluar su comodidad y la calidad de tu sueño.

Comprueba si hay puntos desgastados o hundidos en el centro o en los bordes y asegúrate de que cuando tu pareja se mueve, tu posición en la cama no se altera.

Si te despiertas cansado o rígido, o si cuando viajas encuentras camas de hotel extra acogedoras, podría ser una pista de que es hora de un cambio.

Lo mismo se aplica a las almohadas: el que sean suaves o firmes es una cuestión de preferencia, pero pensar en reemplazar las almohadas cuando se formen grumos o pierdan su forma es lo mejor.

El tipo y el número de almohadas que utilices depende en parte de tu posición al dormir.  Si cuentan con un soporte para el cuello te ayudarán a alinear mejor la columna y el colocar una almohada entre tus piernas a la altura de tus rodillas completará el trabajo.

Entre las dudas sobre cuándo cambiar las almohadas es cuando al dormir, tu almohada debe apoyar tu cabeza y cuello, permitiéndote permanecer en una posición neutral mientras duermes. Muchos médicos recomiendan reemplazar las almohadas cada dos años.

La temperatura juega un papel importante en la calidad del sueño.

Los materiales del colchón, así como las telas en tu cama y tu cuerpo, tratan el calor de forma diferentemente.

Por ejemplo, muchas personas encuentran la espuma de memoria cómoda, pero algunos materiales pueden atrapar el calor y hacer más difícil dormir en los meses más cálidos.

En cuanto a las pijamas y sábanas, puede ayudar el elegir una tela de algodón transpirable para que no se sobrecaliente.

Hay nuevas telas disponibles que también tienen la capacidad de absorber la humedad especialmente cuando se suda al dormir.

Además de revisar tanto tu colchón, almohadas y telas de pijama y sábanas independientemente de si se requiere un cambio o no es importante mantener la limpieza en cada uno de estos elementos.

Lava la cubierta del colchón con agua caliente. También puedes desempolvar el colchón con bicarbonato de sodio para extraer la humedad y aspirar hasta un día después o lavar con un producto como limpiador de tapicería.

La mayoría de las almohadas son lavables y se pueden secar en la secadora a alta temperatura para matar los ácaros del polvo.