¿Qué es y para qué sirve la tomografía?

Una de las técnicas que tienen los médicos para detectar algún problema o padecimiento en el cuerpo humano es la auscultación.

Y existen varias formas de revisar el cuerpo humano.

El primer nivel de auscultación o exploración física es el que se realiza en el consultorio, donde el médico utiliza el estetoscopio para revisar los pulmones, el corazón e intestinos de la persona.

También llega hacer una serie de palpaciones y de acuerdo a la molestia llega a recurrir a otro tipo de instrumentos especiales para revisar la vista, los oídos, las fosas nasales, etcétera.

Sin embargo, muchos de los diagnósticos no son posibles determinarlos en este nivel de revisión, por lo que el médico recurre a ciertos estudios clínicos para sondear más profundamente el cuerpo.

Entre los diversos estudios que un médico llega a recurrir es a la tomografía.

La tomografía es un procedimiento de exploración donde se llegan a obtener imágenes similares a los Rayos X tradicionales, es decir, a través de una tomografía es posible producir múltiples imágenes o fotografías del interior del cuerpo, facilitando así su estudio.

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A diferencia del estetoscopio o de los Rayos X, la tomografía es computarizada, mejor conocida como TC.

Este tipo de diagnóstico por fortuna permite obtener información a través de una exploración rápida, indolora, precisa y no es invasiva.

Gracias a que utiliza la tecnología computarizada, es posible obtener imágenes de varios planos lográndose formar imágenes tridimensionales que pueden ser vistas a través del mismo monitor de la computadora con la facilidad de ser impresas en una placa o transferirlas a un dispositivo externo como  CD, DVD o USB.

A diferencia de los Rayos X, que solo pueden revisar la estructura ósea, una tomografía puede obtener imágenes no solo óseas, también llega a los tejidos blandos, como el corazón, hígado, pulmones, etcétera, y a los vasos sanguíneos.

A través de una tomografía es posible examinar o diagnosticar afecciones como:

  • El examinar el tórax, el abdomen y la pelvis, especialmente si se trata de una emergencia médica o un accidente.
  • También ayuda a determinar rápidamente aquellos síntomas agudos tales como dolor abdominal o de pecho, o ante la dificultad para respirar.
  • Este tipo de estudios es uno de los que permiten detectar varios tipos de cáncer, tales como hígado, riñón, ovarios, linfoma, del pulmón y páncreas. Esto porque las imágenes obtenidas ofrecen medidas para determinar el tamaño del cáncer, así como el identificar su ubicación exacta. A su vez es posible determinar el alcance que tiene sobre otros tejidos cercanos.
  • En cuanto a detectar enfermedades vasculares, la tomografía es de gran apoyo porque puede detectar derrames cerebrales, insuficiencias renales y hasta el posible deceso.
  • En los pulmones es factible explorarlos para determinar la presencia de émbolos pulmonares, que son coágulos de sangre que se llegan a formar en los vasos pulmonares, así como para aneurismas aórticas.
  • En cuanto a un diagnóstico del sistema óseo, es posible diagnosticar y tratar afecciones que van desde la columna vertebral, así como en lesiones en los pies, manos y otras estructuras esqueléticas. Gracias a la calidad de la imagen se pueden ver claramente los huesos por muy pequeños que sean, además de los tejidos circundantes, tales como pueden ser los músculos y vasos sanguíneos.

Así que gracias a éste importante y potente aparato, hoy es posible detectar de forma más rápida, segura y fiable el estado de salud de una persona.